TIEMPO Y OCIO

COMPU-ESPERA

“Las representaciones del tiempo son componentes esenciales de la conciencia social… el tiempo ocupa un primer plano  en la concepción del mundo que caracteriza a tal o cual cultura” (A. Y. Gurevitch. El Tiempo como Problema Cultural).

Sirve esta introducción para especificar que el hombre dentro de su dimensión humana es quien da el valor al tiempo y al ocio, igualmente está en capacidad de determinar a cuál de los dos le da más importancia, si se tiene en cuenta que existe una relación simbiótica entre uno y otro.  Pues, este es quien establece qué cantidad de tiempo es el que no hace nada o no produce nada, pues así se podría llamar al ocio, es el tiempo en que el ser humano no hace nada, deja que este pase lenta e inexorablemente por su existencia.

 

Y en efecto, las causas de esta no son otras, sino el estado de la sociedad con sus sin salidas institucionales, la falta de políticas económicas y educativas, la tecnología que nos está absorbiendo, pues preferimos pasar muchas horas frente a la televisión, en el computador o en la Internet, o simple y llanamente dejando pasar la vida sin una justificación aparente, pues basta preguntar qué lleva al hombre a perder su norte, o buscar su propia realidad o identidad en otras culturas, olvidándose de su origen latino.

 

Es un hecho cierto que la libertad de pensamiento es inherente a la existencia del individuo, también lo es el libre albedrío pero nos hemos apegado más a otros elementos externos, que a nuestra propia intimidad, esto es, estamos viviendo una época en donde la inestabilidad social nos está llevando a límites insospechados, pues cada día hay más enfermos mentales, síndromes depresivos, síntomas de estrés o porque no decirlo de una forma más gráfica, más locos nacen cada día.

 

Pero a quién echarle la culpa, a un Estado permisivo que no hace nada en favor de los asociados, ya que los índices de desempleo en vez de bajar van en aumento, que las políticas económicas no reflejan la realidad del país, a la falta de un sistema de salud estable y equitativo, pues es notoria la falta de esta en gran parte de la población, o el avance de la tecnología que nos está sometiendo, ya que la vida se estaba haciendo más tranquila y más suave, es decir, la ley del menor esfuerzo nos está ganando la carrera.

 

Por último, baste con decir que es el ser humano quien decide a qué se dedica, si a perder el tiempo practicando el ocio, continuar perdiendo su creatividad, construir nuevas cosas sobre lo que ya está hecho o continuar dejándose absorber por la tecnología, limitar su pensamiento permitiendo que otros piensen y decidan por este, o seguir subsistiendo de alguna manera en contra de sus principios terrenales y universales, o cultivar una gordura muy difícil de dejar o alimentar el cuerpo física y espiritualmente, para buscar la felicidad y el objeto de su existencia.

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