ARTICULO ADIOS A LA GUERRA

Desarrollar ambientes de inclusión es la frase de moda en el panorama internacional, pues en cualquier parte del universo se están presentando guerras de todo tipo, raciales, políticas, por esmeraldas, por pandillas y hasta por amores. Adios a la Guerra

Sin embargo, hay que recordar que la paz es un derecho fundamental de todo ser humano y es a partir de esta premisa en donde el término democracia tiene vigencia. Primero debemos considerarnos ciudadanos para que esa condición nos permita discutir frente a todo fenómeno social se presente, aquí entonces viene el derecho a elegir y ser elegido y en esos términos también adquiero el derecho a criticar al gobierno a portar para su evolución.

 

Hablamos de inclusión por aquello de la ficción de la igualdad que tanto se cacarea, pero que se viola con más frecuencia que la que se protege: o también de la presunta soberanía popular pero que sigue siendo un sofisma de distracción frente a quién es soberano y qué es lo popular; tenemos acceso a universales condicionados pues el libre albedrío no se aplica ni se permite dentro de esta sociedad de consumo, de segregaciones en vez de Inclusiones, o la lesividad de ser representados por personajes que muestran una faceta totalmente distinta a la verdad, recordemos el reciente caso de la corte constitucional, politiqueros de turno que se enriquecen con la necesidad ajena y así sucesivamente.

 

Se pregona una inclusión ilimitada por aquello de la expansión de la democracia, de una arquitectura de la generosidad pero hasta dónde ello es permitido en nuestra sociedad, cuándo hablar de paz si estamos en contra de ella, cómo acabar los problemas si los ricos son cada días más ricos y los pobres más pobres por aquello de las trampas a la economía, la respuesta de las masas oscila entre participar o no participar, ayudar o no ayudar, proyectar o no proyectar. Es decir, en esos términos la inclusión sigue siendo un adjetivo no comprendido.

 

Necesitamos de una interfaz social, en donde se puedan diseñar actividades en las que el ser humano comprenda que el fenómeno de la inclusión es la única manera de solucionar los problemas, generar espacios de reconstrucción de templos (entiéndanse estos como perjuicios, cuerpos y pensamientos) con el único fin de retirar todas las fechorías existenciales de todas las personas y los grupos, y edificar templos en donde la oración sea esa posibilidad de diálogo entre los diferentes actores, familiares, parientes, compañeros, asociados etc.

 

Buscar lugares de meditación y recogimiento para sostener esa estructura argumentativa para soportar no sólo a los detractores sino a aquellos que comparten nuestros ideales, pues estamos cansados de guerras, problemas y angustias que no han permitido perfeccionar  que “…El concepto de interfaz puede ser un concepto clave para comprender lo que está pasando y para poder operar sobre eso, para transformar la sociedad…” (Gabriel Latorre. Fundación Luminis), es decir, que la única manera de decirle adiós a la guerra es utilizando conceptos de interfaz en todos los niveles para prescindir de la construcción de rituales complicados e inútiles, buscando mostrar la evolución del pensamiento del individuo como ser social que es.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.