INCERTIDUMBRE Y CRISIS II

Resultado de imagen para incertidumbre ii

En publicación anterior se escribió la primera parte de este artículo y a pesar del tiempo pasado, continuamos con el mismo interrogante ¿Qué hacer con la incertidumbre?, ¡porqué esta sigue influenciando nuestra existencia?, generando esa crisis en el modo de interpretar y visibilizar los efectos nocivos de nuestra sociedad, salpicada de escándalos financieros, políticos, y todo aquello que hace que al despertar nos preguntemos ¡vale la pena seguir viviendo?

Razón tenía Zigmun Bauman al hablar de “tiempos líquidos”, entendidos estos como aquello que convoca a la conciencia hacia la incertidumbre y que esta se haya incorporado en la coetaneidad existencial. durante muchos años el ser humano se acostumbró a que las cosas duraban para toda la vida, comprendiendo esto amores, sociedad, relaciones interpersonales y hasta tecnología, pero todo está sometido a cambios continuos, rápidos e impredecibles, convirtiendo al hombre en seres inestables permanentemente.

Sin embargo, la incertidumbre no es nada nuevo pues esta se encuentra vinculada al pasado del ser humano, su paso por el presente y finalidad en el futuro; sistematizado esto con la confianza inspiradora y la relación entre la causa y efecto, pues son estos los que permiten pronostica de alguna manera los comportamientos futuros, y que son revisados por la interdisciplinariedad de las situaciones y fenómenos en la que nos desenvolvemos como seres sociales.

Las crisis y las catástrofes dentro del mundo complejo del individuo nos hacen creer fuertes, olvidando por un lado la fragilidad y por el otro la irracionalidad, ya que de estos dependen precisamente la toma de decisiones enfrascadas en diálogos interiores y muchas veces consultados los pensamientos de los otros, además cómo saber lo que puede ocurrir sino vivimos en el presente continuo, nos acostumbramos al pasado continuo pues de los errores no hemos podido aprender, haciendo que ese futuro continuo se encuentre más lejano cada vez. Pero entonces, cuál es el plan inmediato así sea pequeño o demasiado grande, una tarea para emprender con el único fin de dar claridad al porqué seguimos en este mundo tal como es. Esos factores que juegan en el entendimiento de la incertidumbre y que genera esa crisis angustiante a veces, no es una ilusión, sino que, además es un peligro en palabras de Nassim Nicholas Taleb, pensador libanes, pues desde la civilidad hasta la política y la sociabilidad, argumentos netamente sociológicos, hacen que el individuo conjure y combine todas estas con el único fin de entender su grado de participación no solo en la sociedad sino en su propia existencia y la de los demás.

Desarrollar esa convicción dentro de la constelación de variables nos hace adoptar una imprevisión ante lo esperado, esto es, esa capacidad de planificar y al mismo tiempo de improvisar a partir de los recursos a la mano, hacen que esa incertidumbre de la claridad que hemos esperado, para dar un norte a la vida, a la formación de tareas tendientes a arropar a la sociedad, a la familia, al grupo de trabajo.

Por ello la duda, en vez de generar miedo o temor debe reducir o eliminar esa incertidumbre que nos acecha, para decir que el cambio es esa constante que nos hace afanar a desarrollar esa capacidad de convivir con esta.

There are no comments on this post.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.