DE REGRESO A LA PATRIA BOBA

dolor-de-patriaQuedó demostrado que Colombia es un país de politiqueros, que no hemos aprendido de los errores del pasado, o como decía Jaime Garzón hasta cuando Colombia tanta ignorancia?.

Nos enfrentamos a cambios estructurales para lograr la paz, pero hay situaciones que no son entendibles para el común de la gente, y mucho menos para los inteligentes, pues cambiamos de posición de acuerdo al vaivén del viento, de los intereses personales y grupales, o como dirían otros, problemas de estómago apaciguados con mercados, tejas o mermeladas; entender el vaivén de la política y la sociedad para lograr calmar tantos años de guerra y miseria, de hambre y violación de todos los derechos, buscando una solución que la gran mayoría quería pero que se vio truncada por la intervención de personajes oscuros, con pensamientos retrogradas o con ansias de demostrar poder sobre el estado legalmente constituido.

Se nos olvidó que sacar a grupos al margen de la ley de la criminalidad, es retirar de la sociedad un mal necesario, erradicar de alguna manera una gran parte del problema para encaminarlo a la búsqueda de la paz y la concertación, lograr un perdón y olvido, aunque muchas veces se logra lo primero pero no lo segundo, el resarcimiento de las víctimas precisamente con actos que demuestren la reinserción o con la devolución de bienes, con pocos años de cárcel como lo pactado en los acuerdos de la Habana. Mirar hacia otra parte, es olvidar tantos años de guerra, de desgaste militar y económico y que decir de lo emocional y social.

Al mirar la dinámica democrática de nuestro país, encontramos que no somos capaces de tumbar gobiernos teniendo como ejemplos en otros países cercanos, por el contrario confiamos en esta como sustento en el preámbulo de la Carta Política, para algunos letra muerta, para otros creer en la institucionalidad o en el poder del pueblo, ya que según Platón la palabra del pueblo es la palabra de Dios; entendida esta como la capacidad que tiene el ciudadano de a pie para decidir sobre las distintas situaciones que se presentan en el fenómeno político y social, pero como decir que lo ocurrido en los resultados del plebiscito el pasado domingo, no tiene injerencia en la vida política de los asociados, mientras otros celebran con bombos y platillos la negativa, frente a otros que esperaban que se impusiera un SI rotundo, a la aplicación de los acuerdos citados, una paz anhelada, un cambio en la forma de hacer la guerra, ya no armada sino con ideas, a un mejoramiento social en todos los niveles, pero NO, ganó la politiquería, las intervenciones sesgadas y emocionales de aquellos que dicen representantes de la mayoría, olvidando que en vez de ganar hicieron un mal al país.

Hay un dolor de patria para aquellos que soñábamos con un país distinto, y no el regreso a la patria boba de otros tiempos, en donde la incertidumbre campea a raudales por los pasillos de los edificios gubernamentales, en donde los dineros gastados para apoyar la causa se perdieron frente a las maquinarias politiqueras de otros; un sufrimiento y dolor por las víctimas, por los que no quieren que la historia se repita, y muchos menos se cometan vejámenes como los de Bojaya y la Chinita los más sonados; donde la economía del país no se vea esquilmada por los abusos de la guerra, por las campañas políticas o por el desvío de dineros, una cantidad de hechos que llevan a que la gente del común NO salga del asombro ante lo ocurrido, y en donde se repite, un dolor de patria que parece ser que otros no tienen.

Termino diciendo que la falta de conciencia social nos ha llevado hasta este punto de sin salida, de crisis social en donde el pensamiento no está claro y muchos menos las políticas y tareas para desempantanar esta hecatombe que se ha cernido sobre nuestra Colombia, donde a algunos se les fue el tiro por la culata y otros aprovecharon el resultado para resurgir de las cenizas como seudo salvadores de algo que es insalvable, hay que retomar   las armas de la confianza, de los principios de alteridad para lograr la búsqueda de soluciones acordes con los intereses de los que aún creemos que se puede salir del momento en el que nos encontramos.

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