LA CONFIANZA, TERREMOTO Y MENTE
El mundo que tenemos no es definitivo y eso nos recuerda una y otra vez que la condición humana consiste en interpretarse a sí mismo y, por esa vía, inventarse. (C. Peña)
Lo ocurrido en Colombia el pasado 10 de agosto de 2026, particularmente en los departamentos del Valle del Cauca, Chocó, Quindío, Caldas y Risaralda, y de manera especial en Pereira, mi ciudad, nos recuerda una verdad difícil de aceptar: existen momentos en los cuales el ser humano no puede luchar contra la naturaleza ni controlar sus consecuencias.



