“La tradición no es la adoración de las cenizas, sino la transmisión del fuego.” — Gustav Mahler
Vivimos una época paradójica. Nunca antes habíamos tenido acceso a tantas historias, tantos discursos y tantas formas de comunicación, pero quizá nunca habíamos dedicado tan poco tiempo a leer con verdadera profundidad. La velocidad se convirtió en virtud; la inmediatez, en criterio de verdad; y el algoritmo comenzó a decidir qué merece nuestra atención. En medio de ese escenario surge una pregunta que parece sencilla, pero que encierra una de las mayores inquietudes de nuestro tiempo: ¿para qué sirve hoy la literatura?




