ARTICULO UNA SOCIEDAD DE ZOMBIS

 

Zombis

Hace unos días estuve con un amigo jugando al ajedrez. El ajedrez es un juego que hace pensar no sólo en qué pieza o trabajo se debería mover para ganar, sino también en “Cuando los jugadores se hayan ido/ cuando el tiempo los haya consumido…”.

Nos encontramos dentro de una sociedad de zombis, personajes que desafían cualquier lógica, representaciones de la muerte y sus aberraciones, moda o seguimiento social, o simplemente descontento generalizado acerca de las normas y su cumplimiento, seres atontados por situaciones internas o externas.

 

El ser zombi (según la RAE y no zombie – extranjerismo) indica que es conspirar contra la inmortalidad, violación de una disciplina natural, además de preguntarnos si ¿hay algo más que una simple moda y mucho negocio o hay una sociedad desequilibrada y enferma?.

 

Estamos en un momento coyuntural de la historia en donde el ser zombie está de moda, basta ver personas adosadas a los teléfonos celulares, que ni parpadean cuando hablan con otros, pues están pegados sus ojos a las pantallas de este aparato, la comunicación verbal está lejana, la cultura cívica se ha perdido, el padre Carreño se estaría revolcando en la tumba al ver que su urbanidad ya no se aplica; de otro lado nos volvemos insensibles pues lo sentimental está perdiendo frente a lo humano, a lo tecnológico, a las herramientas de evolución del hombre.

 

Vemos y dejamos pasar, esa es un actitud de zombis, nada nos importa, pues hasta que esa situación anómala nos toque no hacemos nada, o sino mírese el caso de los secuestros, asesinatos múltiples, dejamos a un lado la razón para vivir a flote con las superficialidades,  la inimaginación, la falta de gracia y expresión están mostrando rostros adustos, tristes, sin brillo, ello aunado al síndrome social del consumismo, del exceso de trabajo, el ataque del estrés generalizado, las consulta cada vez más frecuentes al sicólogo, han llevado que el norte del ser humano se esté perdiendo, terminando viviendo por vivir.

 

Debemos encontrar desde nuestra propia psique los mejores momentos vividos, ese despertar desde lo espiritual hasta lo social y familiar, ese cambio generacional desde el pensamiento hasta la idealización de los sueños, no decir adiós sino buscar ese camino que nos lleva a buscar la felicidad con el otro, practicar la fe desde el fondo del alma y descubrir de qué tengo ganas, o como dice la canción “hoy tengo ganas de ti”, o ser un Guerrero de la Luz al que se refiere Paulo Coelho “…porque ha pasado por todo esto y sin embargo nunca ha perdido la esperanza de ser mejor de lo que es”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.