ARTICULO CREER O NO ACERCA DE LA EXISTENCIA DE UN DIOS

Desde tiempos inmemorables se ha creído acerca de la existencia de Dios, muchas veces inducidos por la religión, la cultura, la sociedad o simplemente por el efecto espejo, pero lo que si es cierto. es que de acuerdo a encuestas realizadas se sabe que el 84% de la población mundial cree en la existencia de este ser invisible, situación entonces que deja a ese otro 16% sin sustento para criticar su no existencia.images

Sin embargo, culturalmente nos han llevado a convivir con un Dios invisible, del que no dudamos que no exista pero también que no se conoce su origen, pues en todas las culturas desde la griega hasta la romana, se ha convivido con esta clase de seres, divinizados por el hombre sin conocerse el motivo aparente. Aunque se ha tratado científicamente de demostrar que este superhombre no existe situación que no concuerda con la fe de las religiones.

 

Pero parece ser que en efecto la religión tiene fuerte vínculo con los estados del cuerpo, del alma y hasta de los ciclos de la vida, pues, esta aparece como respuesta precisamente a esos estados vivenciales, valga decir,  la necesidad de fijar un proyecto de vida en un ser superior que permita cumplir y disfrutar precisamente de este proyecto, hace que se finque la esperanza de vida y muerte en este ser denominado Dios entre otra gran cantidad de nombres con los que se le ha bautizado.

 

La idea de la vida y de la muerte tiene un poder sustancial frente a la existencia del ser humano y de su destino en este plano, sin embargo han existido pensadores y filósofos que han negado la existencia de un ser supremo, aduciendo que no hay manera de explicarlo mediante la lógica y muchos menos científicamente, o que su concepto se ha utilizado como símbolo de autoridad y poder aunado al concepto de lo religioso; ahora bien, a ese Dios en el cual cree el porcentaje de personas arriba citado se le ha situado en la cima más alta de las deidades existentes, preguntándose a qué se debe ello, argumentando la necesidad de aferrarse a algo intangible, en convertir al hombre en seres obedientes de unos mandatos o normas celestiales, o en otras palabras creer con obediencia en la existencia de Dios.

 

Lo que salta en la atmósfera es si en verdad Dios existe o vivir engañado en términos del ateísmo. La experiencia ha demostrado que el ser humano en virtud de ser social se aferra a cualquier creencia en especial de un Dios Omnipresente, todopoderoso y magnánimo, que va repartiendo favores de acuerdo a las necesidades individuales o colectivas, pero también que diseña sus vidas, sus proyectos y hace explicable la existencia del hombre en este mundo, pero también quienes viven en comunidad con ese Dios son seres pacíficos, con momentos lindos y feos a toda prueba en contra de la no trascendencia, el dinero es un medio y no un fin, hay más generosidad y justicia, hay más amistad entre sus congéneres (amigos, compañeros de trabajo etc), es decir, se nota de entrada que ese Dios en el cual creen ha moldeado su existencia para compartirla con los demás.

 

El problema que se genera es si los malos no creen en Dios (conocidos estos como los que van en contra de la sociedad, de los principios religiosos, no obedecen principios éticos y morales) y si lo hacen porqué riñe su comportamiento con los mandatos de sana convivencia, pero los buenos (los creyentes, los solidarios, los justos etc) qué han hecho para concientizar a aquellos que piensan y actúan de manera distinta. Término diciendo que la creencia sobre Dios va en la psique de cada individuo (esfuerzo extra en el pensamiento), pero que su existencia debe ser explicada con cada uno de nuestros comportamientos a nivel social, familiar y en todos los niveles en los que nos desenvolvemos…

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