DESDE CUÁNDO MATAR LAS HUMANIDADES ES UNA SEÑAL DE EVOLUCIÓN.

“           A las humanidades las estamos matando quienes, supuestamente, deberíamos protegerlas” (Diego S. Garrocho).

¿Cómo proteger las humanidades ante la ola de discursos que las tachan de irrelevantes? Las ciencias que enseñan a pensar parecen excluidas de la cultura colectiva, desplazadas por fuerzas externas que moldean nuestro pensamiento. La saturación de medios digitales nos hace creer que crear, usar y consumir tecnología llena por completo la existencia humana.

Sin embargo, se comete un grave error al someter las humanidades a controles pedagógicos excesivos, reducir sus horas lectivas y usarlas para manipular masas políticas y sociales. Olvidamos que generan cultura y tradición folclórica. Aristóteles ya advertía que es propio de insensatos aplicar a una ciencia los métodos de otra, pero hoy seguimos debatiendo si eso es cierto.

La ausencia de saberes humanísticos destruye nuestra percepción de los fenómenos sociales. Pasamos más tiempo con distractores que intentando entender a Aristóteles o los hechos que definen la vida. Así, evitamos el impulso de convivir y nos distanciamos de la inspiración, perturbados por elementos cognitivos saturados.

La verdad es que dejamos de innovar: o producimos saber y sapiencia, o «compramos tiempo» para disfrutar capacidades anuladas por medios de comunicación, malos gobiernos, fenómenos climáticos, naciones poderosas que intervienen en países e incluso derrocan presidentes.

Paradójicamente, las personas regresan al pasado. Se popularizan teléfonos flip (celulares básicos) sobre smartphones, libros impresos frente a digitales, la nostalgia de telegramas, cartas en papel, periódicos y música en reproductores mecánicos. Antes, los consejos de los mayores resolvían problemas; hoy, prima la IA, «San Google» y similares.

¿Moldeamos el silencio del carácter en este mundo hiperconectado, donde lo real y lo falso se confunden? El exceso de acceso genera abrumo y depresión existencial. (S. M. Jiménez)

El panorama es desolador: la ciencia y la tecnología han transformado el mundo a un ritmo hipercambiante. Hemos perdido deliberación, prudencia, ética y principios, evaluados ahora por algoritmos en vez de la reserva social. ¿Cómo será el fin de este siglo? ¿Estamos en «el umbral de un cambio evolutivo monumental», como predice Yuval Harari?

La transformación nace en la educación y su aplicación social, con acceso equitativo para todos. Así, democratizamos el país, elevamos competencias innatas, fortalecemos la institucionalidad, confiamos en el gobierno y construimos equidad. Solo entonces el ser humano desplegará sus capacidades cognitivas y la libre circulación del pensamiento. (A. Valdés)

“Me pregunté cómo su historia había caído en el olvido y desaparecido del imaginario colectivo”. ¿Es inútil luchar por las humanidades? ¿Es eso lo que necesitamos para enfrentar lo profundo del pensamiento?

Un pensamiento en “DESDE CUÁNDO MATAR LAS HUMANIDADES ES UNA SEÑAL DE EVOLUCIÓN.

  1. Norberto Zuluaga O: Buenas noches a todos. Les comparto. Cómo pensar hoy en Colombia y en el mundo se ha vuelto tan peligroso lo que se refleja en la política, la educación y la formación de los seres humanos hoy. La sociedad en general está viviendo momento aciagos, llenos de incertidumbres, transformación de valores y principios. Quienes hemos creído en la libertad de pensamiento, la no uniformidad, creemos y consideramos que el ejercicio de disentir y cuestionar debe de estar por encima de todo. Ahora quienes nos preocupamos por la educación, los modelos y las recetas debemos seguir en la lucha de que Colombia en este caso en concreto regrese a ese ejercicio pedagógico y académico que es tan necesario. Asombrarnos (morin).y Chomsky.

    Atacar la ciencia, la investigación, la creatividad y la innovación nos conduce a la mediocridad y quedarnos rezagados en lo que está pasando en el mundo. Eliminar presupuestos, designar ineptos en los cargos importantes y volver las universidades directorios políticos (Nacional), a nada nuevo nos conducen.

    Creo que estamos adoleciendo de REALIDAD, discursos y narrativas aterrizadas y reales a los retos del siglo XXI, que va tan avanzado.

    La IA es buena o mala depende, que simplifica procesos no se. Es lo que hay. Como el dicho popular «Cuando no tengo más con mi mujer me acuesto». Es decir, para el ejercicio individual y profesional cómo lo estamos asumiendo a qué costos y durante cuánto tiempo.

    Solo desde la ciencia empírica se está en capacidad hoy y siempre de analizar el mundo.

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