ARTICULO PROCRASTINACION DIGITAL

Nos encontramos frente a una epidemia actual, y el aplazar las actividades es un hecho real. Dejar todo para el futuro es un síndrome de la sociedad de hoy, hablamos de resistencia y justificación.Realidad-Manolito

Entender el verbo procrastinar conjugado en todos sus tiempos, del latínpro, adelante, y crastinus, referente al futuro, es posponer o postergar una tarea, una decisión, el cumplimiento de una meta u objetivo, trastorno del comportamiento enraizada en el cambio, la desmotivación, falta de liderazgo o en últimas incomodidad en el trabajo u otras labores, o mejor dicho tareas sin concluir, sin embargo, hay que buscar cómo justificar esa resistencia y en este mundo tecnificado son precisamente esas herramientas que se han convertido en elementos vulnerables del cumplimiento de esa responsabilidad (respuesta a las habilidades) que se han adquirido.

 

Las trampas y artificios son expresiones que se vinculan o relacionan entre sí, hasta se puede decir que son sinónimas, para entenderlas hay que aplicar el sentido común y al mismo tiempo hacerles reflexión. Valga decir, estamos acostumbrados a desestimar los trabajos de la razón, y es allí en donde el tema central de este artículo hace su aparición. Construimos ideales artificiales, antinaturales de alguna manera, pero siempre justificando el no quehacer, esto es, la tecnología se está convirtiendo en esa trampa que no deja al ser humano libre de su propósito. Y en efecto, nos preguntamos a diario qué le pasa al ser humano que vive bajo stress, la autoestima bajando cada día más, enfrentándose al síndrome de la depresión.

 

Vemos individuos pegados de lo tecnológico, en especial del celular, que ni levantan la cabeza para saludar, más pendientes de las redes sociales que del propio trabajo, más atención a lo que sucede en el exterior que en el interior del corazón e inclusive de la empresa, más atentos a la adquisición del último modelo que el satisfacer su propias necesidades, o lo que es peor se ha dejado en un segundo plano las relaciones interpersonales por aquellas a lo lejos.

 

Conductas adictivas antinaturales, quién dijo que el celular y su tecnología era más importante que el levantar los ojos, saludar con alegría y prestar atención que el seguir mirando en esa pequeña pantalla donde el universo pareciera que cupiera; porqué los trabajos no se entregan a tiempo, ello es por la postergación, el mañana y el último minuto son el pan de cada día, en donde la conducta procrastinativa  nos lleva a almacenar trámites u opciones como excusa para no decidir nada concreto, trampas y artificios armados para esconder ese actuar, evitar la autorregulación de compromisos o inventar evasivas para justificar la resistencia.

 

Catástrofes personales vendrán a diestra y siniestra como también ansiedades, rabias, impaciencias y otras enfermedades, unidos a ese conflicto emocional que produce la procrastinación, por lo que para cerrar ese círculo vicioso hay que emprender nuevas actividades, identificar las prioridades sin perdernos en pensamientos nada productivos para no terminar diciendo  que «La procrastinación es el ladrón del tiempo».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.