EN BÚSQUEDA DE LA FE

El perdón es la alegría de un alma agradecida.  Sin embargo nos preguntamos para qué sirve el perdón sino es para aliviar la congoja del alma. Tomar conciencia de la alegría, es vencer las tinieblas del tiempo enraizadas en el universo como salvación en una fe que trasciende las fronteras.fe

 

Ideología o existencia, ese es el principio de la Fe. El hombre siempre está en búsqueda de la salvación, esa que nos permite encontrar la felicidad pérdida o entender cómo lograr la misma, por ello discernimos las señales que se nos presentan, o nos ponemos en camino o mejor en movimiento para contemplar las situaciones que nos inmovilicen o estanquen.  Hay muchos caminos esperando, recomenzar es otra forma de buscar la fe pérdida, cambiar u ofrecer o reinventar, negociando incienso, mirra y oro como elementos integrantes del pensamiento humano para dar, compartir o solamente entregar sin esperar nada a cambio, otro fenómeno interesante de la Fe.

 

Una diafanía que acontezca en el interior del individuo, que alumbre nuestra vida interior y manifieste esa querencia de la Fe, entendida esta no desde el principio religioso, sino desde el sentir humano, como aquello que nos inspira, que nos fija metas y permite buscar objetivos, pues “No tener una meta es también una meta” (Xingjian), y aunque la vida no tenga ninguna finalidad, basta con seguir adelante, apoyado en esos principios de eternidad en donde la muerte no existe, ya que las personas mueren cuando son olvidadas, además lo que se busca se siente en el corazón (paz, sueños, muerte, tiempo) y aunque estos siguen estando allí, siguen en una batalla sangrienta, en un insomnio fantasmal, en donde el tiempo fluye velozmente en un sueño infinito.

 

Haciendo una interpretación a Pitágoras, la vida tiene 3 accidentes: círculos viciosos, triángulos amorosos y mentes cuadras en donde en la complejidad subyace una  danza, equiparada al aliento de una fusión sin receta entre lo presente y lo futuro, una ambivalencia que se apodera del ser sin ley ni sentido, sin fe y sin naturaleza, yendo de manera estática entre las fantasías convencionales, sin dejar nada a la imaginación, a lo que queremos y por lo que hemos trabajado, esa reingeniería se llama Fé, y de esta manera ese ejercicio continuo es el que diferencia la realidad con sus expectativas y sus juicios de lo que duele, valga decir, de lo no realizado o no logrado.

 

Estamos en una época de re-flexión, un cambio de tiempo y espacio y qué mejor que dedicar un momento en el agite existencial para buscar y encontrar esa fe, aquello que nos cambie la procrastinación de manera conciente o inconciente, o que nos permita involucrarnos de manera tal en nuestra existencia que nos lleve a dibujar la grandeza y lentamente llene de nuevos sabores y olores los momentos claros y oscuros que nos rodean, dejando a un lado no los sueños sino las situaciones que se yerguen como obstáculo para encontrar los nuevos usos a dar a la vida.

Por ello: Dime Fe… Te espero o te olvido…?

Lic. Filosofía y Letras. USTA Esp. Universitaria Epistemología y Gnoseología. U. León Barcelona Esp. Planeación, Desarrollo y Administración de la Investigación. UMB
2 comments
  1. Sé que nunca llegaré a comprender la experiencia maravillosa de la vida, Pero, sé, que la combinación de los sentidos físicos con los sentidos espirituales son la combinación perfecta para disfrutarla. Y, creo que hay un creador y aunque no lo vea a Él, me gozo con su obra, que brinda vida y muerte, comida y hambre, amor y odio, guerra y paz, fe e incredulidad, y sobre todo el libre albedrío, por el que un día tendremos que responder de manera individual y donde la mayoria de opiniones no tendrán ningún valor, porque será ante el Tribunal de Dios. Somos menores que los ángeles pero, con la capacidad de razonar.

    1. Gracias por el comentario y por leerme.
      Espero lo siga inquietando acerca de la creencia en la fe.

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