Diego Mario Zuluaga O.

EL MUNDO GLOBALIZADO CONTRA LA PANDEMIA

In PENSAMIENTO LATINO on mayo 14, 2021 at 11:07 pm

«Hemos elegido el encierro como nuestra palabra del año porque encapsula la experiencia compartida de miles de millones de personas que han tenido que restringir su vida diaria para contener el virus». (Collins)

Vivimos entre palabras como paciencia, resiliencia, pandemia, desafíos, incertidumbre y muchas otras, para indicar que dentro de este mundo globalizado estas acepciones son de igual sentir en todos los idiomas y países. Igualmente, que el hombre se enfrenta por un lado a sentimientos encontrados, problemas mentales, pero también a la incoherencia de la interpretación que cada nación le da al coronavirus y su evolución como mal.

 

Qué es lo relevante mientras la pandemia sigue y cuando esta haya terminado, por un lado enseñó que el mundo no estaba preparado para un nuevo virus y por el otro, que cada nación trabajó solo para su contención y no propagación, unos reteniendo personas en las viviendas, algunos dentro de la cultura científica corriendo contra el tiempo para crear una vacuna, y no sola una apareció sino que la hicieron varias empresas con nombres de todo tipo, empresas conocidas y desconocidas, una vacuna barata y otras costosas, es decir, desde allí se mostró que el universo ya estaba pasando la globalización para convertirse en glocalización “el concepto procede del término japonés «dochakuka» (derivada de dochaku), el que vive en su propia tierra”, esto es, desde el interior de las naciones sin interactuar con otras.

 

«Podemos hacernos más o menos vulnerables por cómo pensamos en las cosas», (G. Bonanno), y en verdad son muchas cosas que no nos dejan pensar y mucho menos solucionar, pensar que la economía era la solución fue el sofisma de distracción más grande utilizado por todos los gobernantes, escasamente algunos países se salvan por sus buenas políticas económicas frente a la pandemia, en cambio Colombia de mal en peor; este ha sido un año trágico para tantos, un año de tantas pérdidas y tanto dolor, al igual que mucha paciencia y su resiliencia, y seguimos dando pasos de ciego, pues nada de la colaboración internacional se vislumbra en el horizonte, he ahí ese principio vulnerado de la globalización y el de solidaridad.

 

Estamos inmersos en que «los hombres no son perturbados por las cosas que suceden, sino por las opiniones sobre las cosas». (Epictetus), lo que hemos aprendido en 2020 y lo corrido del 2021, tanto a nivel individual como colectivo, es que en un momento de tantas pérdidas y de tanta incertidumbre y ansiedad, la pandemia, al igual que una guerra, tiene el poder de extraer lo mejor y lo peor de los individuos y, esto, es lo que se nos presenta. Demostrado quedó que la política económica no sirvió para nada, que los niveles de pobreza aumentaron, que los daños causados con las protestas y sus actos vandálicos minan el presupuesto, y ahora se suma que no hay dinero en las arcas públicas para sufragar ni lo uno ni lo otro.

 

“Creo que la pandemia, al igual que una guerra, tiene el poder de extraer lo mejor y lo peor de los individuos y, esto, a modo de juicio final”. (G. Soublete), y qué es lo peor que nos pueda pasar: disminuir los ingresos de los más empobrecidos, bajar los sueldos de los congresistas, senadores y altos dignatarios, o reinventar al país asumiendo posiciones de liderazgo económico, lo que no se sabe es de dónde va a salir el dinero que se requiere, lo que si es cierto, es que no es de la filosofía de la globalización, pues quedó demostrado internacionalmente que esta no funciona con ninguna pandemia ante el excesivo gasto para atender la misma.

 

Haciendo conclusión de lo expresado anteriormente, está claro que el mundo globalizado se enfrenta a nuevos desafíos de envergadura, como se dijo, el COVID ha sacudido los sectores sociales y económicos de todos los países, y las repercusiones en las finanzas públicas y privadas  no son la excepción; se presentará entonces una contracción global según dicen los expertos en economía, se incumplirá en las obligaciones, quiebras masivas de pequeños y grandes comerciantes, empresas al borde de la quiebra o en proceso de liquidación, individuos que reinventarán su profesión y su industria y los activos financieros probarán de alguna manera esta teoría, valga decir, esto se reflejará en la economía de cada país de acuerdo a su posición dentro de la economía mundial.

 

Es hora entonces, de reinventarnos desde las cenizas que nos ha dejado la pandemia actual, considerar que ese estatus prepandémico se demorará mucho en llegar y que la normalidad afectará a todo tipo de individuos, por lo que se requiere una verdadera transformación, profundizando y conectando la economía social y familiar con la realidad de la economía mundial. VAYA TAREA LA QUE NOS ESPERA.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.