El lenguaje nació para facilitar el entendimiento entre las personas. Sin embargo, en las últimas décadas parece estar ocurriendo algo paradójico: hablamos más que nunca, pero muchas veces nos comprendemos menos. «Quizá porque he querido escapar de la perversa realidad para ahorrarme los suplicios del mundo real». La confesión del escritor español Joaquín Berges en su novela “Manual de terapia felina” no habla únicamente de literatura. Habla también de una necesidad profundamente humana: encontrar una manera de entender y soportar el mundo que nos rodea.
LA TORRE DE BABEL QUE LLEVAMOS POR DENTRO: ¿POR QUÉ VALE LA PENA RESCATAR LAS PALABRAS?
“Un hombre no empuña un hacha para defender su cartera, sino en defensa de su dignidad” Ryszard Kapuscinsky Cada vez hablamos menos y, paradójicamente, cada vez nos entendemos menos. No es una contradicción: es el síntoma de una época que ha cambiado la conversación por el emoji, la frase completa por la abreviatura, y la … Leer más

