El lenguaje nació para facilitar el entendimiento entre las personas. Sin embargo, en las últimas décadas parece estar ocurriendo algo paradójico: hablamos más que nunca, pero muchas veces nos comprendemos menos. «Quizá porque he querido escapar de la perversa realidad para ahorrarme los suplicios del mundo real». La confesión del escritor español Joaquín Berges en su novela “Manual de terapia felina” no habla únicamente de literatura. Habla también de una necesidad profundamente humana: encontrar una manera de entender y soportar el mundo que nos rodea.
PALABRAS
LAS EMOCIONES Y EL VOCABULARIO
Cómo reaccionar frente a determinada situación si no se sabe realmente lo que se siente al respecto. Es por ello que el lenguaje está hecho de proposiciones, pero las mismas son verificables con aspectos de verdad o falsedad; de ahí que inicialmente lo que utilizamos es nuestro empirismo práctico o mejor la experiencia como herramienta para comprender los conceptos básicos desde la ética hasta la espiritualidad.