EL HOMBRE FATIGADO

El ser humano  se encuentra fatigado al enfrentar lo que viene ocurriendo en los últimos tiempos,  aunado a ello la incomprensión de su existencia por la influencia de las situaciones generadoras de estrés, y que han llevado a la necesidad de interrogar al individuo acerca de la comprensión de la felicidad, en los términos que la define Harari: “la felicidad consiste en ver que la vida de uno en su totalidad tiene sentido y vale la pena”; pero también independiente de esa felicidad identificar aquello que no permite la evolución de la existencia con todas sus consecuencias. Lea más

LA FILOSOFÍA EN TIEMPO DE PANDEMIA

La historia con todas sus facetas ha contado el trasegar de la filosofía y su incidencia en cada uno de los fenómenos a los que nos hemos enfrentado, y hemos aprendido a vivir de lo esencial (F. Torrealba), y de alguna forma discutimos de las cosas fundamentales, y para ello tenemos en cuenta el lenguaje o la manera de cómo transmitir la misma, incluso por radio, revistas, televisión y por ello esta tiene que ver con el proyecto de vida dentro de esa democracia global. Lea más

UN FUTURO CON EL CORONAVIRUS

UN FUTURO CON EL CORONA-VIRUS

La palabra corona-virus está siendo satanizada, si bien es cierto esta misma es peligrosa por su contenido físico (virus) en su conceptualización se está dando lo que han llamado el síndrome de la desinformación; por un lado una gran cantidad de noticias por todos los medios mostrando la peligrosidad del virus, pues mientras “la información fortalece, la desinformación desempodera al poner en peligro vidas y conducir a la confusión y a la discordia”[1], de ahí que está originando, odios, racismo, xenofobia en virtud de su contenido emocional. Lea más

UNA CARRERA PARA DESCUBIR TU PASION

“La resiliencia es nuestra herencia genética compartida” (E. Gilbert)

La época nos muestra una sociedad ansiosa, y temerosa no solo por las afectaciones naturales o fenómenos naturales, en búsqueda de esperanza y compasión dentro de este presente abrumador en el que aceptamos el dolor como causa natural, bien por hechos provenientes del espíritu o de agentes externos. Lea más