Estamos en una época en donde la conciencia social debe convertirse en esa herramienta humanitaria que permita al conglomerado trabajar como una sola unidad, sin embargo, ello está a años luz de ser cierto.
Estamos viendo como el movimiento social está dirigiendo nuestro país, los hilos políticos y económicos hacen lo propio, alcaldes destituidos se revuelcan dentro de su propia parafernalia, otros lloran el no haber hecho nada y otros tantos luchan para que la justicia no sea injusta y mucho menos los superpoderes de otros no les hagan entierros de segunda a carreras de primera.