Razón tenía Lucio Aneo Séneca al decir que no es fácil conseguir la felicidad, pues muchas veces emprendemos el camino equivocado encontrando una distancia que no se alcanza, 
Cada tercer jueves del mes de noviembre se celebra el día mundial de la filosofía, proclamado como tal por la UNESCO desde el 2002, con el único fin ejercer una influencia benéfica en los programas de estudios de los países del mundo. (“alentar un ejercicio reflexivo y crítico del pensamiento y la razón”)
El título de este artículo ha sido utilizado por innumerables autores, para reseñar cada uno desde su expectativa el concepto en donde aplica el mismo, y es por ello que nos encontramos unos frente a otros cruzando las brechas políticas y sociales, educativas y económicas, entre lo ambiental y lo religioso, es decir, unos fenómenos contra otros.
Después de leer el artículo “¿”Paz” a cambio de petróleo?”[1], queda la sensación que de eso tan bueno no dan tanto. Cuántos alabamos las gestiones del presidente Santos y otros tantos las criticamos, unos apoyaron el SI y otros el NO en el plebiscito sobre los acuerdos de la Habana, otros nos alegramos por la baja de popularidad del presidente y otros por la subida de los de otros partidos; un vaivén de aciertos y desaciertos, y en fin el milagro, un nuevo premio Nobel, esta vez el de la paz, pero a qué precio.
ELOGIO DE LA DIFICULTAD
Para Stanislao Zuleta la Dificultad viene inserta en el ser mismo el hombre y como tal se convierte en el material inspirador para que este fije sus metas y cumpla las mismas, ya que no debemos olvidar que el hombre es un ser social y en consecuencia se debe combatir la frustración, esto es, aquello que el individuo no puede cumplir por circunstancias ajenas a su voluntad, pero que el deseo debe vencer a toda costa.