Decía Joseph Ratzinger que: “la universidad solo se comprende desde el deseo humano de saber”, y es a partir de allí en donde el individuo entra en ese modo de laboratorio de innovación técnica o profesional, pues su fin es que esa transferencia desde lo institucional se convierta en una transferencia social; conservando esas funciones de la finalidad de la educación por un lado preparar para la vida pero al mismo tiempo prepararlo para encontrar aquello que se le ha extraviado y en muchos casos es el acercamiento a la verdad.
verdad
CONFIANZA Y VERDAD: HACIA UNA FILOSOFÍA DE CALIDAD EN LAS RELACIONES CONTEMPORÁNEAS
“La verdad necesita de la confianza para ser pronunciada y la confianza necesita de la verdad para sobrevivir.” (D. Zuluaga)
LA CONFIANZA: ESE BIEN INVISIBLE QUE SOSTIENE EL MUNDO
Resulta paradójico que uno de los elementos más importantes para la existencia humana sea, al mismo tiempo, uno de los menos visibles. Nadie puede tocar la confianza, medirla o almacenarla. No aparece en los balances financieros, no figura en las estadísticas económicas y tampoco se encuentra entre los bienes materiales que el hombre acumula durante su vida. Sin embargo, cuando desaparece, todo comienza a derrumbarse.
HISTORIA Y VERDAD. NO SIEMPRE ES LO MISMO
“Las leyes callan cuando las armas hablan” (Cicerón)
Nuestras opiniones sufren modificaciones a raíz de lo anotado en la historia como en los algoritmos, una nueva forma de conocer y reconocer la historia como elemento fundante del pensamiento humano, sin embargo, hay fruentes hostiles que la han distorsionado, adecuándola a las necesidades y contextos actuales.
¿QUÉ ODIAN LOS VIEJOS?
“Cuando veamos a alguien que es famoso o poderoso… o que goza de algún tipo de prestigio, no nos engañemos dando por sentado que es feliz” (Pigliucci)
El ser humano basa su existencia en pensamientos filosóficos así no lo diga y no lo sepa, ya que los buenos tiempos son historia, siempre recordando que todo lo anterior fue mejor, llevando la supervivencia como si llevaran ganado al matadero.
LA ÉTICA PARA RECONSTRUIR UN PAÍS.
“Si un pueblo no está humedecido por el humor, su cultura se hace inevitablemente cada día más falsa, su vida más estafadora, su pensamiento más pedante, su literatura más seca, y el alma del pueblo más obstinada”
Parafraseando a Sócrates el hecho de hablar es algo muy serio, mientras que para Kierkegard lo es el escribir, siendo estas dos maneras de hablar del ser humano. Escuchamos noticias, vemos la televisión, leemos artículos y conceptos científicos, oímos comentarios de políticos, de avezados funcionarios, de tiktokers, youtuber etc., todos hablando de un tema tal o cual, pero de todo esto cuánto queda en nuestra memoria e intelección.