Toda filosofía que merezca ese nombre es, en el fondo, una meditación sobre la dificultad. Cuando Estanislao Zuleta afirmó, en su célebre lección de 1980, que nuestro problema no radica tanto en no alcanzar lo que nos proponemos, cuanto en la forma misma en que llegamos a desearlo, [1] formuló una tesis que trasciende la anécdota biográfica para instalarse en la tradición del pensamiento crítico latinoamericano: la de que el sujeto no se define por lo que evita, sino por el modo en que asume aquello que se le resiste. Retomar por tercera vez este título no responde, entonces, a la simple reiteración de un lema, sino a la necesidad de profundizar filosóficamente en una intuición que sigue siendo, hoy, insuficientemente pensada.
INVESTIGACION
LA ÉTICA Y LA JUSTICIA II: FUNDAMENTO MORAL Y CRISIS DE LA VIDA PÚBLICA
INTRODUCCIÓN
La relación entre ética y justicia constituye uno de los problemas más persistentes de la filosofía práctica, no solo por su densidad conceptual, sino porque en ella se juega la posibilidad misma de una vida común legítima. Desde la tradición clásica, la justicia no ha sido entendida como un mero dispositivo de control social, sino como una virtud ordenadora de la convivencia y, al mismo tiempo, como una expresión pública de la rectitud moral.[1] En consecuencia, separar ética y justicia equivale a debilitar la médula moral de la sociedad.
POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO II – UNA EVOLUCION INCONTROLABLE EN LA ERA DIGITAL
Hablar hoy de la posibilidad del conocimiento implica reconocer que ya no vivimos en un escenario de escasez de información, sino de sobreabundancia, hiperconectividad y circulación acelerada de datos, discursos e imágenes. Esta nueva condición histórica transforma las preguntas clásicas de la epistemología: ya no se trata solo de cómo conocemos, sino de cómo filtramos, validamos, integramos y utilizamos lo que conocemos en contextos atravesados por tecnologías digitales y redes globales.
LA COSMOVISIÓN DEL HOMBRE A TRAVÉS DE LA HOLOSOFÍA Y LA FILOSOFÍA: HACIA UN NUEVO ESTADO DE CONCIENCIA
El presente artículo examina la cosmovisión del ser humano a partir de dos marcos complementarios: la holosofía, entendida como un enfoque integrador entre ciencia y espiritualidad, y la filosofía clásica, en su indagación sobre el cuerpo, la mente y el espíritu. Se sostiene como tesis central que la formación de un nuevo estado de conciencia requiere articular tres planos —el biográfico, el corporal-espiritual y el social— dentro de un marco teórico común, en contraste con la fragmentación característica de la condición posmoderna.
YO NO TENGO LA CULPA II: SUBJETIVIDAD, RESPONSABILIDAD Y METÁFORAS DEL ELEFANTE EN LA CRISIS CONTEMPORÁNEA
Una reflexión sobre la evasión de la responsabilidad, la vida digital y tres metáforas psicológicas para pensar la conciencia, la resignación y el silencio social.
La frase “yo no tengo la culpa” parece una defensa cotidiana, pero en realidad condensa una tensión mucho más profunda: la dificultad del sujeto contemporáneo para reconocer su participación en aquello que critica, reproduce o tolera. En sociedades atravesadas por la aceleración digital, la polarización y la fragilidad de los vínculos democráticos, la responsabilidad tiende a desplazarse con facilidad hacia agentes externos.
CÓMO SAN AGUSTÍN ENSEÑÓ LA AUTOEVALUACIÓN COMO UNA FORMA DE SANAR
San Agustín de Hipona sigue interpelando al pensamiento contemporáneo con una fuerza que no ha perdido vigor. Su obra sugiere que el ser humano no se comprende plenamente mientras permanezca distraído en la superficie del mundo y no aprenda a volver sobre sí mismo con honestidad. Este artículo propone que la autoevaluación, en el horizonte agustiniano, no es un simple ejercicio moralizante, sino una vía de sanación interior, de ordenamiento del juicio y de reorientación de la existencia. A partir de un diálogo entre San Agustín, Pascal, Nietzsche y el debate actual sobre ciencia y tecnología, se argumenta que la reflexión sobre sí conserva una función decisiva tanto en la vida personal como en la construcción ética del conocimiento. En tiempos de aceleración digital e inteligencia artificial, la pregunta por el examen interior recobra una urgencia inédita.
LA VERDAD SE BUSCA EN LA UNIVERSIDAD O SINO PARA QUÉ SIRVE LA EDUCACION
Decía Joseph Ratzinger que: “la universidad solo se comprende desde el deseo humano de saber”, y es a partir de allí en donde el individuo entra en ese modo de laboratorio de innovación técnica o profesional, pues su fin es que esa transferencia desde lo institucional se convierta en una transferencia social; conservando esas funciones de la finalidad de la educación por un lado preparar para la vida pero al mismo tiempo prepararlo para encontrar aquello que se le ha extraviado y en muchos casos es el acercamiento a la verdad.
MATERIALISMO HISTÓRICO Y EL NUEVO PÉNDULO POLÍTICO DE AMÉRICA LATINA
La pregunta que abría este ensayo hace años seguía siendo válida: ¿la situación de nuestros países es todavía la que describió Carlos Marx cuando escribió sobre el materialismo histórico, o ya es apenas una lectura desgastada, repetida por costumbre, de una realidad que cambió mucho más rápido que la teoría? Hoy, con el avance y luego el repliegue de los llamados «gobiernos progresistas» en la región, esa pregunta merece una respuesta más matizada que hace veinte años.
MEDITACIÓN SOBRE EL ERROR: PORQUÉ INSISTIMOS EN ACCIONES FALLIDAS
Para hablar de la meditación sobre el error es útil preguntarnos: ¿por qué nos equivocamos? Para explicarlo conviene un análisis racional de los hechos que condicionan el comportamiento humano. Aquí entra en juego la teoría del conocimiento de René Descartes, según la cual el error no es una falla de la creación (de un Dios perfecto), sino el resultado del mal uso de nuestras facultades.
PSICOLOGÍA Y FILOSOFÍA II – De la subordinación histórica a la co-construcción de la subjetividad
En el año 2000, siendo estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Santo Tomás, escribí el artículo que constituye la primera parte de este texto. En ese momento, la relación entre la psicología y la filosofía era apenas una inquietud, sin que alcanzara a comprender del todo la importancia de dicho vínculo para el avance del pensamiento y el comportamiento humano. Veintiséis años después, esa inquietud inicial se ha transformado en una comprensión más amplia de cómo ambas disciplinas colaboran hoy en la construcción de la subjetividad contemporánea. Este documento une aquella primera reflexión con una segunda, escrita en 2026, que examina la nueva relación entre psicología y filosofía en la actualidad posmoderna.


