POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO II – UNA EVOLUCION INCONTROLABLE EN LA ERA DIGITAL
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 29 de julio de 2026
Hablar hoy de la posibilidad del conocimiento implica reconocer que ya no vivimos en un escenario de escasez de información, sino de sobreabundancia, hiperconectividad y circulación acelerada de datos, discursos e imágenes. Esta nueva condición histórica transforma las preguntas clásicas de la epistemología: ya no se trata solo de cómo conocemos, sino de cómo filtramos, validamos, integramos y utilizamos lo que conocemos en contextos atravesados por tecnologías digitales y redes globales. Read the rest of this entry »
LA COSMOVISIÓN DEL HOMBRE A TRAVÉS DE LA HOLOSOFÍA Y LA FILOSOFÍA: HACIA UN NUEVO ESTADO DE CONCIENCIA
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 27 de julio de 2026
El presente artículo examina la cosmovisión del ser humano a partir de dos marcos complementarios: la holosofía, entendida como un enfoque integrador entre ciencia y espiritualidad, y la filosofía clásica, en su indagación sobre el cuerpo, la mente y el espíritu. Se sostiene como tesis central que la formación de un nuevo estado de conciencia requiere articular tres planos —el biográfico, el corporal-espiritual y el social— dentro de un marco teórico común, en contraste con la fragmentación característica de la condición posmoderna. Read the rest of this entry »
EL QUIJOTE Y LA ENCRUCIJADA DE LA JUSTICIA: DE LA NORMA ESTATAL A LA ÉTICA PEDAGÓGICA
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 24 de julio de 2026
¿Una reconstrucción del artículo original publicado en el 2002 (El Quijote y la Justicia) y en el que se pregunta: ¿Es lo legal necesariamente justo? Un recorrido por las tensiones entre la norma estatal y la equidad ética en la obra de Cervantes, rescatando del Quijote una lección imprescindible para el pensamiento crítico y la labor educadora contemporánea.
Introducción: El choque entre la norma y la equidad
En la arquitectura literaria y filosófica de Miguel de Cervantes, la figura de Don Quijote de la Mancha encarna la eterna confrontación entre el ideal ético y la crudeza de la realidad social. Al examinar la obra desde la filosofía del derecho y la teoría moral, surge una pregunta de vital importancia para el pensamiento crítico contemporáneo: ¿es la justicia equivalente a la mera aplicación de la ley positiva, o constituye un imperativo ético sustancial que trasciende al Estado? Read the rest of this entry »
LA TORRE DE BABEL QUE LLEVAMOS POR DENTRO: ¿POR QUÉ VALE LA PENA RESCATAR LAS PALABRAS?
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 22 de julio de 2026
“Un hombre no empuña un hacha para defender su cartera, sino en defensa de su dignidad” Ryszard Kapuscinsky
Cada vez hablamos menos y, paradójicamente, cada vez nos entendemos menos. No es una contradicción: es el síntoma de una época que ha cambiado la conversación por el emoji, la frase completa por la abreviatura, y la escucha atenta por la respuesta automática. El vocabulario, ese patrimonio que heredamos y que deberíamos ampliar toda la vida, se está reduciendo justo cuando más lo necesitamos.
Y no es solo un problema de estilo. Lo que está en juego, si lo pensamos con calma, es algo mucho más profundo: nuestra capacidad de conocernos, de saber qué es verdad y de comunicarla con honestidad.
CUANDO FALTAN PALABRAS, ALGO SE ENFERMA
La psicóloga chilena Pilar Sordo lleva años observando algo que muchos sentimos, pero pocos nombramos: cuando el vocabulario se empobrece, se empobrece también la capacidad de nombrar lo que sentimos. Y lo que no se nombra, con frecuencia, termina por enfermarnos. No hace falta ser especialista para comprobarlo: basta comparar una conversación sostenida con calma con un intercambio apresurado de mensajes cortos para notar la diferencia en la profundidad del vínculo.
A eso se suma la falta de paciencia. Cada vez cuesta más expresar lo que nos pasa, y cada vez cuesta más escuchar lo que le pasa al otro. Una conversación de verdad exige algo incómodo: dejarse transformar por lo que el otro dice. Sin eso, el diálogo se convierte en dos monólogos que se cruzan sin tocarse.
¿SE PUEDE ESTAR SEGURO DE ALGO? SAN AGUSTÍN YA SE HIZO ESA PREGUNTA
Hace más de mil quinientos años, San Agustín se enfrentó a los escépticos de su tiempo, quienes sostenían que el ser humano nunca puede tener certeza real de nada. Agustín les respondió con una idea sencilla y contundente: aunque me equivoque, el solo hecho de dudar demuestra que existo y que pienso. Esa intuición —que siglos después resonaría en el célebre «pienso, luego existo» de Descartes— no es un capricho filosófico. Es la base de todo lo demás: si no hay ninguna certeza posible, tampoco tiene sentido hablar, porque toda palabra quedaría flotando en el vacío.
Lo interesante es que Agustín, que había sido maestro de retórica antes de convertirse, no despreciaba el arte de hablar bien. Todo lo contrario: sostenía que si quienes defienden mentiras se esmeran en hablar con habilidad para convencer, con mayor razón deberían esmerarse quienes tienen la verdad de su lado. Decir las cosas con claridad y elocuencia no es vanidad ni adorno: es casi una obligación. Porque una verdad mal comunicada es una verdad que se queda a medio camino.
SANTO TOMÁS: HABLAR BIEN NACE DE CONOCERSE A UNO MISMO
Si Agustín nos da el fundamento —hay certezas, y por eso vale la pena hablar con cuidado—, Santo Tomás de Aquino nos explica algo igual de valioso: por qué el lenguaje nos resulta tan natural. Para él, el ser humano tiene, por el simple hecho de ser racional, una inclinación natural a expresar mediante palabras lo que su mente concibe por dentro. Y esa capacidad nace de algo muy concreto: la posibilidad de conocerse a sí mismo, de saber qué está pensando y sentir eso como propio.
Dicho de otra forma: hablar no es solo emitir sonidos convencionales. Es hacer visible, hacia afuera, lo que ya existía adentro. Por eso, cuando descuidamos el lenguaje —cuando usamos siempre las mismas cuatro palabras, cuando ignoramos la puntuación, cuando escribimos sin orden— no estamos cometiendo solo un error de forma. Estamos revelando, muchas veces sin darnos cuenta, una relación descuidada con nuestro propio pensamiento.
LA INCOMODIDAD NO ES EL ENEMIGO
Vivimos exigidos por un mandato de felicidad permanente que rara vez se cumple y que, además, resulta contraproducente. Crecer incomoda. Cambiar de opinión incomoda. Reconocer un error incomoda. Pero esa incomodidad es, precisamente, la única invitación honesta al cambio. Buscar la verdad —incluida la verdad sobre uno mismo— siempre exige atravesar cierta incertidumbre antes de llegar a algo firme. Una cultura experta en huir de la molestia termina huyendo también del crecimiento.
LA PALABRA NO FUE HECHA PARA ESCONDERNOS
José Saramago lo dijo con una contundencia que no ha perdido vigencia: el ser humano no recibió el don de la palabra para ocultar sus pensamientos. Y sin embargo, cuántas veces preferimos el silencio cómodo o la frase ambigua antes que decir claramente lo que pensamos, solo para evitar el juicio ajeno. Cuando usamos las palabras para esconder en lugar de para revelar, la comunicación se convierte en un simulacro. Y un simulacro, por más elegante que parezca, nunca construye vínculos verdaderos.
BABEL NO FUE SOLO UN CASTIGO: FUE UNA ADVERTENCIA
La historia de la Torre de Babel suele leerse como un castigo divino a la soberbia humana. Pero también puede leerse de otra manera: como una advertencia sobre lo que pasa cuando dejamos de entendernos a nosotros mismos antes de pretender entender a los demás. La palabra hebrea de la que viene «Babel» significa, justamente, confusión. Y esa confusión no es solo lingüística: es la de quien antepone su interés particular al bien común, la de quien pierde el hábito de compartir y de escuchar.
Hoy existen más de siete mil lenguas en el mundo, y sin embargo el problema sigue siendo el mismo: no se trata de cuántas palabras conocemos, sino de si somos capaces de usarlas para construir puentes en lugar de muros.
HABLAR CLARO, HABLAR PRECISO
Cuidar el idioma no significa hablar de manera rebuscada ni acumular tecnicismos para impresionar a nadie. Significa justo lo contrario: elegir la palabra justa, la que dice lo que realmente queremos decir, sin rodeos ni ambigüedades. Respetar la ortografía, la gramática y la sintaxis no es un capricho de puristas; es lo que permite que un mensaje llegue tal como fue pensado, sin ruido, sin malentendidos.
Una frase mal puntuada puede cambiar por completo su sentido. Una palabra imprecisa puede abrir una discusión que la claridad habría evitado. Por eso, antes de hablar o de escribir, vale la pena hacerse una pregunta simple: ¿esto que voy a decir es realmente lo que quiero decir, y lo estoy diciendo de la forma más clara posible?
Al final, la riqueza de un idioma no se mide por la cantidad de palabras que conocemos, sino por la precisión con la que las usamos para encontrarnos con el otro. Cuidar el vocabulario es, en el fondo, cuidar la posibilidad misma de entendernos.
«Me gusta la gente que sabe ser sol, aunque la vida esté nublada»
CÓMO SAN AGUSTÍN ENSEÑÓ LA AUTOEVALUACIÓN COMO UNA FORMA DE SANAR
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 21 de julio de 2026
San Agustín de Hipona sigue interpelando al pensamiento contemporáneo con una fuerza que no ha perdido vigor. Su obra sugiere que el ser humano no se comprende plenamente mientras permanezca distraído en la superficie del mundo y no aprenda a volver sobre sí mismo con honestidad. Este artículo propone que la autoevaluación, en el horizonte agustiniano, no es un simple ejercicio moralizante, sino una vía de sanación interior, de ordenamiento del juicio y de reorientación de la existencia. A partir de un diálogo entre San Agustín, Pascal, Nietzsche y el debate actual sobre ciencia y tecnología, se argumenta que la reflexión sobre sí conserva una función decisiva tanto en la vida personal como en la construcción ética del conocimiento. En tiempos de aceleración digital e inteligencia artificial, la pregunta por el examen interior recobra una urgencia inédita. Read the rest of this entry »
APRENDER DEL ERROR: EL CAMINO HACIA LA PERFECCIÓN HUMANA
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 18 de julio de 2026
“La perfección no puede crear nada, porque apenas mueves algo, deja de ser perfecto. Solo los cementerios son perfectos”. (Pino Aprile)
INTRODUCCIÓN
El error no es un accidente aislado, sino una constante en la vida humana. Nos equivocamos al decidir, al actuar, al relacionarnos. Sin embargo, lo verdaderamente significativo no es el tropiezo en sí, sino la manera en que respondemos a él. El hombre que aprende de sus errores se perfecciona; el que los ignora, se condena a repetirlos. Read the rest of this entry »
LA PREGUNTA PARA EL SER HUMANO: ¿EN QUÉ ESTAMOS OCUPADOS?
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 16 de julio de 2026
«No es suficiente con estar ocupado, también lo están las hormigas.» — Henry David Thoreau
Nos obsesiona el descanso. Hablamos de él, lo perseguimos, lo convertimos en producto y en promesa de fin de semana. Y sin embargo vivimos insertos en una sociedad que mide el valor de una vida por su rendimiento. Read the rest of this entry »
LA VERDAD SE BUSCA EN LA UNIVERSIDAD O SINO PARA QUÉ SIRVE LA EDUCACION
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 15 de julio de 2026
Decía Joseph Ratzinger que: “la universidad solo se comprende desde el deseo humano de saber”, y es a partir de allí en donde el individuo entra en ese modo de laboratorio de innovación técnica o profesional, pues su fin es que esa transferencia desde lo institucional se convierta en una transferencia social; conservando esas funciones de la finalidad de la educación por un lado preparar para la vida pero al mismo tiempo prepararlo para encontrar aquello que se le ha extraviado y en muchos casos es el acercamiento a la verdad. Read the rest of this entry »
MATERIALISMO HISTÓRICO Y EL NUEVO PÉNDULO POLÍTICO DE AMÉRICA LATINA
Posted by: Diego Mario Zuluaga O. on: 14 de julio de 2026
La pregunta que abría este ensayo hace años seguía siendo válida: ¿la situación de nuestros países es todavía la que describió Carlos Marx cuando escribió sobre el materialismo histórico, o ya es apenas una lectura desgastada, repetida por costumbre, de una realidad que cambió mucho más rápido que la teoría? Hoy, con el avance y luego el repliegue de los llamados «gobiernos progresistas» en la región, esa pregunta merece una respuesta más matizada que hace veinte años. Read the rest of this entry »


Comentarios recientes